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Hermanos
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Gregory S. Novák

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Gregory S. Novák

Mensaje por Gregory S. Novák el Dom Ene 03, 2016 12:13 am



Gregory S. Novák




Datos Basicos

Nombre Completo: Gregory Sámuel Novák

Edad: Aparentes 29. Reales 283.

Ocupación: Socio mayoritario y administrador de una empresa de Industria Armamentística.

Fecha de Nacimiento: 22 de mayo de 1732.

Lugar de nacimiento: Budapest, Hungría.

Raza: Vampiro.

Orientación Sexual: Heterosexual.


Descripción psicológica
A menudo se puede llegar a confundir su aparentemente inagotable paciencia con indiferencia o mansedumbre, pero lo cierto es que simplemente ha aprendido que el tiempo siempre puede jugar a su favor si sabe mantener la mente fría y esperar el momento oportuno. Aunque claro, lo de mantener la mente fría no suele ser tan sencillo.

Es difícil verle perder los papeles, no llega rápido a la furia o al menos la mayor parte de las veces es capaz de interiorizarlo. Sin embargo, cuando la rabia lo ciega se vuelve impulsivo e impredecible y pocos hay capaces de pararle los pies y hacerle razonar. Se ha convertido en un experto de detectar cuando ha de pelear sus batallas y cuando aguardar a que el viento sople a su favor. Cree en lo de al mal tiempo buena cara, y por eso suele mostrarse agradable y hasta risueño; porque si la vida te da limones, le sacas los ojos, le exprimes los limones en las cuencas vacías y te sientes mucho mejor.

Suele ser parco en palabras, firme defensor de que a veces los silencios son mucho más elocuentes. Para él todo se reduce gente que sabe contener su lengua y gente que parece estar deseando que se la arranquen. Aunque de vez en cuando su humor se torna sardónico, y el que parece que quiera que le arranquen la lengua termina siendo él. Antaño defendía que la pena ha de ajustarse siempre a la falta, pero teniendo en cuenta cómo se le ha tratado a él y a los suyos, ese ideal se ha quedado en simple palabrería. Pese a ello no es cruel si no encuentra motivos para serlo, aunque a veces sus motivaciones no son del todo claras.

Nunca se ha caracterizado por ser avaricioso ni ansiar poder, siempre ha preferido ponerse al servicio de grandes hazañas en vez de comandarlas, y aunque no se le puede llegar a llamar humilde dado a que es bastante orgulloso, si que podría decirse que no llega a resultar soberbio. Le da una gran importancia a su honor y a su palabra, y raro es que la quebrante. Solo tendría un motivo para ir en contra de una promesa: El bienestar de los suyos. Su buen carácter y cortesía se acaban en cuanto los intereses de su familia se ven amenazados. Es metódico, calculador y un buen estratega. A veces pareciera que no da puntada sin hilo.

Sin embargo hay quien no le concede tanto crédito y asegura que es un simple títere, un peón en un tablero manejado por una mente mucho más antigua y ambiciosa.


Historia
Gregory nació en Budapest en el año 1732, y su nacimiento fue todo un escándalo; ya que su madre, una humilde hilandera y tejedora, lo tuvo y se negó a darlo en adopción pese a que hubiese nacido fuera de un matrimonio. Es poco lo que recuerda de ella, tan solo leves imágenes difuminadas por el tiempo y el eco de una nana. Murió cuando él tenía seis años.

Lo lógico es que hubiese dado con sus huesos en un orfanato, pero un misterioso benefactor pagó su matriculación en un internado para niños de buena familia en Kaposvár. Al cumplir los catorce, había pasado de ser el hijo de una hilandera que no sabía ni leer ni escribir, a ser un joven con amplios conocimientos en idiomas, matemáticas, literatura, astronomía y filosofía. Pero sin duda, lo que mejor se le daba era la música, siendo el violín su instrumento preferido. A los dieciséis, finalizada ya su educación, recibió una cantidad de dinero modesta y una carta de quien decía ser su abuelo paterno. Un conde, nada más y nada menos.

Al parecer, había sido su padre quien se había hecho cargo de su educación aquellos últimos años, pero había muerto en un accidente de caza hacía menos de un año, y había sido su abuelo el siguiente en retomar sus labores como benefactor. En la carta le informaba de que gracias a sus contactos Greg podía entrar a trabajar en un Banco de Budapest aquel mismo mes. En vez de sentirse agradecido, la frialdad de la carta, el que nunca nadie se hubiese planteado la idea de presentarle a su padre o haber tratado de ayudar a su madre cuando aún vivía, le impidió aceptar la oferta.

Así que empleó el dinero en viajar a Viena, a la que llegó a principios de 1748. Allí se dedicó a seguir estudiando música y a trabajar para ganarse la vida como violonchelista en fiestas y eventos. Su sueño era terminar componiendo una gran obra que todo el mundo recordaría entre las grandes piezas musicales de la historia. En 1761 ese sueño casi parecía estar a punto de cumplirse. Es cierto que de vez en cuando segúa teniendo que tocar en fiestas y en teatruchos, pero había recibido una oferta para unirse a un famoso cuarteto de cuerda de la ciudad y su nombre empezaba a resonar en los círculos adecuados.

Conoció a la mujer que terminaría por convertirlo en vampiro a la salida de uno de sus conciertos, y esta se declaró admiradora de su trabajo. Era invierno y nevaba mucho, el frío de Viena calaba hasta los huesos, esa fue la explicación que le dio a la frialdad de los dedos de aquella hermosa mujer cuando se inclinó para despedirse con un beso en la mano. Se encontraron varias veces después de esa noche, y en cierto modo Greg comenzó a tener la sensación de que la dama estaba ofreciéndole algún tipo de mecenazgo. Parecía tener contactos adecuados e influyentes y sus servicios como músico comenzaron a ser requeridos por ricos mercaderes e incluso nobles de la ciudad y alrededores.

Fueron meses de ensueño, pero a principios del año 1762 Greg enfermó. El dinero que tanto le había costado ganar le granjeó buenos médicos, pero ni siquiera con sus atenciones parecía capaz de vencer la enfermedad. Justo cuando los médicos salieron para llamar a un Cura que le diese la extremaunción apareció ella. Greg a penas recuerda lo que ocurrió ni lo que ella dijo, tan solo le parece que escuchó algo de potencial malgastado. El desgarrador dolor y la ardiente ponzoña por sus venas le impidieron guardar recuerdos más claros de qué ocurrió después.

Despertó días más tarde, como neófito de un Akelarre que en su día fue mermado por la mano de los Vulturis, acusados de hacer tratos con Hijos de la Luna. Tuvo que dejar sus sueños en Viena y centrarse en aprender a vivir bajo las reglas de aquel nuevo mundo que se abría ante él. Sangre. En el fondo lo único que le importó durante cerca de 35 años fue la sangre. Pero cuando pudo comenzar a controlar sus ansias, su atención volvió a centrarse en cuanto le interesó antaño. La música, la filosofía y viajar. Se forzó a vivir entre humanos, para lo que se veía forzado o bien a pasar hambre y dejar que sus ojos se tornaran negros (peligroso si deseaba controlar su sed), o adrezar su dieta con sangre animal para tornarlos ambarinos. No lo hacía por convicción y en realidad en ningún momento dejó de alimentarse del todo de sangre humana.

En 1917, cuando Rusia estalló en su revolución, Gregory se vio arrastrado a ella casi por pura inercia, siguiendo ciegamente un frenesí revolucionario parecido al que le producía la sangre. La lucha por derrocar un sistema injusto era algo que le rasgaba desde lo más profundo de su conciencia, en parte alimentada por el rencor que guardó toda su vida a su familia paterna. Un año después, sin embargo, se desencantó por completo de la revolución al asistir al cruento desenlace de la familia del Zar Nicolás II. Que se les ordenara ejecutarlos a todos sin distinción de cargo, responsabilidades o edad y sin un juicio justo fue la gota que colmó el vaso. Antes de abandonar por completo la contienda, se llevó con él a una malherida Anastasia Románova, que pese a todos los esfuerzos de sus verdugos había logrado aferrarse a la vida.

El último siglo Gregory se ha mantenido a la vera de su Clan, aunque nunca ha dejado de rodearse de humanos. Durante la Segunda Guerra Mundial fundó una empresa armamentística que no ha dejado de medrar desde entonces. No suele dejarse ver muy a menudo, pero pese a ello se encarga de administrarla personalmente.


Familia
* Ekaterina Ivanova
* (The fallen Knight?)
* (Anastasia Nikoláyevna Románova ?)
Datos
Gustos:
* La música.
* El cine y el teatro.
* La lluvia.
* La astronomía.
* Las tormentas eléctricas.
* Una buena lectura.

Disgustos:
* Los charlatanes.
* Que se le mienta.
* Eso que algunos llaman música pero que solo es ruido.
* Los banqueros.
* Los Vulturis.
* Las lentillas.

Hobbies:
* Componer.
* Tocar música.
* Viajar.
* Leer.
Debilidades:
* Su Akelarre.
* No puede atacar a niños y tampoco a madres.

Manías:
* Aunque es sabido que los crucifijos no afectan a los vampiros no se siente cómodo con uno cerca. En realidad todas las imágenes religiosas le dan algo de repelus, le pasaba incluso siendo humano.

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Re: Gregory S. Novák

Mensaje por Randi S. Eriksson el Dom Ene 03, 2016 12:20 am

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